Las garantías individuales en México, ahora referidas constitucionalmente como derechos humanos y sus garantías, son derechos fundamentales reconocidos en la Constitución Política (artículos 1° al 29) que protegen a toda persona frente al poder del Estado. Se caracterizan por ser universales, inalienables, imprescriptibles e irrenunciables, y se clasifican en derechos de igualdad, libertad, propiedad y seguridad jurídica.